En el puesto donde te toque estar: piensa siempre como si ese fuese el ultimo día y actúa como si fueses a estar toda una eternidad.
Seguramente al principio te ignorarán. Si continuas con dignidad y coherencia, entonces se reirán e intentaran burlarse de ti. Si persistes con entereza, antes o después te atacarán. Si continuas con firmeza tu misión sin entrar en la confrontación, tu victoria es cuestión de tiempo.
Resulta inadmisible que si te siguen a ti es porque eres un líder carismático y cuando siguen a tu rival sean unos borregos.
El ver la botella medio llena o medio vacía solo pone de manifiesto una actitud positiva o negativa ante cualquier cuestión. Lo inteligente es saber la tendencia del líquido en cuestión: ¿la botella esta vaciándose o llenándose?, se trata de aptitud (lo sabes o no lo sabes). Lo más importante es el compromiso para hacer que la tendencia sea la más apropiada.
Cuando te hallas en la creencia de que estás en posesión exclusiva de la verdad, lo más probable es que te conviertas en la misma cosa que estás combatiendo.
Cuando se utiliza la verdad para validar una tesis demagógica, no solo queda incapacitada esta verdad, sino la persona que la utiliza.
Nada, absolutamente nada en política (ni en la vida) se produce por casualidad. Todas tus acciones (y omisiones) y las de tus semejantes, tienen sus consecuencias. La Causalidad, evidentemente, siempre se impone a la Casualidad. Mientras menos dejes al azar, mucho mejor.